Para muchas parejas, su perro no es solo una mascota: es un miembro más de la familia. Ha estado presente en vuestra historia, en los paseos, las aventuras y los momentos más importantes. Por eso, cuando llega el día de la boda, es normal querer que también forme parte de ese recuerdo.
La buena noticia es que existen muchas formas de incluir a vuestro compañero de cuatro patas sin renunciar a su bienestar. Desde participar en la ceremonia hasta aparecer únicamente en las fotografías, lo importante es encontrar la opción que mejor se adapte a su personalidad.
Si además contáis con un servicio especializado de cuidado de perros para bodas, podréis disfrutar del día con la tranquilidad de saber que estará acompañado, atendido y feliz en todo momento.
1. Que lleve los anillos (o haga una entrada inolvidable)
Es una de las ideas más emotivas y también una de las más recordadas por los invitados. Vuestro perro puede acompañar a una persona de confianza durante la ceremonia y convertirse en uno de los protagonistas del momento.
Puede llevar un pequeño accesorio decorativo o un portaanillos adaptado, aunque lo más recomendable es utilizar anillos simbólicos y mantener los originales en un lugar seguro.
Para que todo salga bien, es importante que el perro esté acostumbrado a este tipo de situaciones y que vaya acompañado en todo momento por una persona que sepa interpretar su comportamiento y transmitirle tranquilidad.
2. Participar en la sesión de fotos
No es necesario que vuestro perro permanezca durante toda la celebración para formar parte de la boda.
Muchas parejas prefieren que participe únicamente en la sesión de fotos. Un paseo por los jardines, un abrazo antes de la ceremonia o un instante compartido con los novios suele dar lugar a algunas de las imágenes más bonitas y espontáneas del álbum.
Después, puede volver a casa o descansar en un entorno tranquilo, evitando pasar demasiadas horas rodeado de música, gente y estímulos que podrían generarle estrés.
3. Recibir a los invitados
Si vuestro perro disfruta conociendo personas y tiene un carácter sociable, puede formar parte del recibimiento de los invitados.
Acompañado siempre por un cuidador, podrá saludar a familiares y amigos antes de la ceremonia o durante el cóctel, convirtiéndose en un detalle original que muchos recordarán con cariño.
Eso sí, es fundamental respetar sus tiempos y ofrecerle un lugar tranquilo donde descansar siempre que lo necesite.
4. Contar con un cuidador exclusivo para él
Uno de los errores más habituales es pensar que algún familiar o amigo podrá encargarse del perro durante la boda.
La realidad es que ese día todos quieren disfrutar, hacerse fotos, conversar y vivir cada momento con los novios. Al final, el perro suele quedarse sin la atención que realmente necesita.
Contar con un cuidador profesional permite que vuestro compañero esté acompañado en todo momento. Se encargará de pasearlo, ofrecerle agua, mantenerlo relajado, llevarlo a la ceremonia, acompañarlo durante las fotografías y retirarlo cuando llegue el momento, sin que vosotros tengáis que preocuparos por nada.
Así podréis disfrutar de vuestro gran día con la tranquilidad de saber que vuestro mejor amigo también está viviendo una experiencia segura, cómoda y adaptada a sus necesidades.
5. Hacerlo protagonista sin que esté presente durante toda la boda
No todos los perros disfrutan de las bodas, y eso también merece ser respetado.
Si vuestro compañero es mayor, tímido o se pone nervioso con facilidad, existen muchas maneras de hacerlo partícipe sin obligarle a permanecer durante horas en un entorno que no le resulta cómodo.
Podéis incluir su imagen en las invitaciones, utilizar una ilustración en la papelería de la boda, decorar la tarta con su silueta o proyectar alguna fotografía durante la celebración.
En muchas ocasiones, cuidar de su bienestar es la mayor muestra de amor que podemos ofrecerle.
¿Sabías que...?
Una boda puede durar más de ocho horas entre preparativos, ceremonia, fotografías y celebración. Contar con un cuidador profesional permite que vuestro perro tenga sus paseos, descansos, agua y momentos de tranquilidad, evitando el estrés que pueden provocar los ambientes con mucha gente y ruido.
Lo más importante: pensar primero en vuestro perro
Cada perro tiene una personalidad diferente. Algunos disfrutan siendo el centro de atención, mientras que otros prefieren la tranquilidad de un entorno conocido.
Antes de decidir cómo participará en vuestra boda, preguntaros si realmente va a disfrutar de la experiencia. Con una buena planificación y el apoyo de un cuidador profesional cuando sea necesario, podréis compartir uno de los días más importantes de vuestra vida sin renunciar a su bienestar.
¿Queréis que vuestro perro forme parte de vuestra boda?
En Perro Bello hacemos posible que vuestro perro os acompañe en un día tan especial sin que tengáis que preocuparos por nada.
Nos encargamos de recogerlo, prepararlo, acompañarlo durante la ceremonia, las fotografías o el cóctel, respetando siempre sus necesidades. Cuando termina su participación, lo llevamos de vuelta a casa o al alojamiento que nos indiquéis para que vosotros podáis seguir disfrutando de vuestra celebración con total tranquilidad.
Porque una boda perfecta también es aquella en la que vuestro mejor amigo vive la experiencia de forma segura, feliz y rodeado de los cuidados que merece.