Se llama hiperqueratosis
¿Has notado últimamente que tu perro tiene la nariz muy seca y agrietada? ¿O quizás, al revisarle las patas, has visto que las almohadillas de tu perro tienen costras o parecen tener «pelos» duros?
Si te preocupa este aspecto áspero, rugoso y reseco en las zonas más sensibles de tu compañero, no estás solo. Muchos propietarios entran en pánico pensando que es una enfermedad grave o una quemadura del asfalto. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, la respuesta a por qué las almohadillas de tu perro están duras y agrietadas tiene un nombre médico muy concreto: se llama hiperqueratosis.
A continuación, te explicamos de forma sencilla qué es este problema, por qué aparecen esas texturas de «escamas» o «pinchos» en su piel y cómo puedes solucionarlo desde casa.
Síntomas comunes: ¿Cómo saber si mi perro tiene hiperqueratosis?
Cuando una persona nota que la trufa de su perro está rugosa o que sus patas pierden la suavidad, suele deberse a una acumulación excesiva de queratina (la proteína que protege la piel). Al producirse de forma descontrolada, la piel se endurece y se seca tanto que se deforma.
Los lugares más comunes donde aparece y los síntomas que verás son:
En las almohadillas (patas): Verás que la planta del pie parece un «pincel» abierto. La piel se vuelve rígida, blanquecina o grisácea, y notarás que el perro tiene durezas en las patas que pueden llegar a agrietarse, sangrar o hacer que cojee al caminar sobre superficies duras.
En la trufa (nariz): La nariz pierde su aspecto húmedo y liso. Empiezan a salir costras secas en la nariz del perro, escamas duras en la parte superior e incluso grietas que le causan molestias cuando olisquea.
¿Por qué mi perro tiene la nariz o las almohadillas tan secas? (Causas)
Si te estás preguntando por qué le ha salido esto ahora, las razones suelen ser principalmente tres:
Su raza (Genética): Hay perros que por naturaleza producen más queratina de la cuenta. Si tienes un Labrador, Golden Retriever, Bulldog Francés, Bulldog Inglés, Bóxer o algunos Terriers, es muy probable que desarrollen esto con la edad.
El envejecimiento: Al igual que nos pasa a los humanos, los perros mayores pierden elasticidad en la piel, siendo más propensos a tener las almohadillas resecas y agrietadas.
Factores ambientales o de salud: El frío extremo, la sal de la nieve o el suelo demasiado caliente deshidratan la zona. En casos más raros, puede deberse a una falta de defensas o déficit de nutrientes como el zinc.
Cómo prevenir las almohadillas agrietadas y la nariz seca en perros
Para evitar que esas durezas iniciales se conviertan en grietas profundas y dolorosas que puedan infectarse, puedes seguir estos consejos básicos:
Evita pasear por asfalto muy caliente en verano o suelos congelados en invierno.
Lava y seca bien sus patas al volver de paseos por el campo, la playa o zonas con barro.
Revisa periódicamente sus zonas sensibles para actuar en cuanto notes los primeros síntomas de sequedad.
El remedio natural: ¿Cómo hidratar las almohadillas y la nariz de un perro?
La hiperqueratosis de origen genético no se «cura» para siempre, pero se controla de forma espectacular con una rutina de hidratación adecuada. Al ablandar esas costras duras, la piel vuelve a su estado elástico y el perro deja de sentir molestias.
Para estos casos, bajo ningún concepto debes usar cremas hidratantes de humanos (son tóxicas si las lamen y dañan su pH). Nosotros recomendamos y utilizamos un producto especializado, artesanal y 100% seguro: el Bálsamo para almohadillas de Jabones Alonso de la Torre.
¿Por qué este bálsamo es el aliado perfecto contra la hiperqueratosis?
Sabemos que lo primero que va a hacer tu perro en cuanto le pongas algo en las patas o en la nariz es lamerse. Por eso, este bálsamo está formulado exclusivamente con ingredientes naturales y botánicos de alta calidad. No contiene químicos ni componentes tóxicos.
Al aplicar una pequeña cantidad sobre las costras de la trufa o las durezas de las almohadillas mediante un suave masaje, el producto penetra en las capas profundas de la piel, ablandando la queratina endurecida, reparando las grietas y devolviendo la elasticidad natural. Es el mimo que tu compañero necesita para volver a caminar y olisquear sin ninguna molestia.